Los profesores y el duelo infantil: ¿Qué hacer cuando fallece un alumno?

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

Hace poco nos sorprendíamos con la noticia del fallecimiento de varios menores en España por diversas circunstancias. Aunque es poco habitual, en ocasiones ocurre que los niños son víctimas de accidentes trágicos o de acciones violentas.

En esos momentos, resulta difícil dar una explicación a sus compañeros de clase, que tienen noticia de los sucesos que acaban con la vida de sus amigos sin entender muy bien todas las dimensiones de la muerte y cómo enfrentarse a ella.

En este último mes se ha producido en Madrid la muerte de un menor al que le cayó un árbol accidentalmente, también recibimos la noticia de un niño atropellado mientras estaba de vacaciones, asesinados por alguien muy cercano a su familiaSe trata de situaciones muy desagradables que, si bien no son habituales, exigen explicaciones que se alejan de los razonamientos normales y naturales para tratar la muerte.

Cuando fallece un compañero de clase

En nuestra entidad es habitual que, cuando se produce una situación de este tipo, los orientadores de los centros educativos nos llamen para saber qué hacer con los compañeros de los menores fallecidos. También nos consultan a menudo los padres que niños que tenían una relación cercana con ellos y compartían muchos espacios comunes de juego, ocio y amistad, con el fin de saber cómo abordar el tema de forma adecuada para que más adelante no haya problemas derivados de ese abordaje.

Os dejamos algunas recomendaciones básicas para tratar de abordar estas cuestiones tan complejas y dolorosas en la comunidad educativa.

Recomendaciones para abordar el duelo en el aula

  1. En primer lugar, notificaremos a los padres de los alumnos la muerte del menor -aunque la mayoría de ellos, por no decir todos, ya lo sabrán- y les indicaremos las actividades que haremos con sus compañeros.
  2. Daremos la información del fallecimiento en el aula a todos los alumnos, independientemente de que ya la conozcan. Podemos decirles: “Como muchos ya sabéis, ayer se murió…, lo que le pasó fue… Y aunque todos sabemos que no es habitual que ocurra esto, le ha pasado…”.
  3. Hablaremos de nuestras emociones y de lo que sentimos: “Cuando pienso en lo que ha pasado me siento triste porque…”; “Recuerdo el día en que…”; “Lo que más me gustaba de… era…”; etc., y dejaremos que sus compañeros dediquen un tiempo a hablar de sus emociones y sus recuerdos.
  4. Conviene abordar los miedos que haya detrás del suceso, ser honestos con las informaciones y huir de lo morboso. Si aparecen elucubraciones o rumores trataremos de cortarlos con una información veraz y sencilla, dando importancia a los miedos y dudas que los más pequeños puedan tener.
  5. Es adecuado hacer algún homenaje en el aula que nos sirva para recordar al compañero o a la compañera: un mural de recuerdos, un cuaderno de anécdotas, un libro de historias vividas… Es importante que participen los miembros de la comunidad educativa que hayan tenido contacto con el menor fallecido.
  6. Decidiremos qué hacer tanto con su pupitre como con sus pertenencias. Una idea que suele ayudar es dejarlo en una zona del aula, reubicar a los compañeros y, poco a poco, trasladar sus cosas para que ocupen un lugar menos central hasta que podamos sacarlas del aula.
  7. Preparar un homenaje conjunto por parte del colegio. Los colegios religiosos suelen celebrar un acto eucarístico, pero podemos añadir algo simbólico donde los protagonistas sean sus compañeros y pueda participar el resto del colegio: una suelta de globos, o plantar un árbol o una flor en algún lugar del recinto educativo, con una placa o leyenda que recuerde al compañero fallecido.
  8. Por último, los docentes deben estar atentos a los alumnos que tuvieran una relación más cercana con el fallecido, ya que son ellos los que quizá puedan necesitar más ayuda y se vean más perdidos o más dolidos al principio, sintiéndose más solos o afectados y sin saber interactuar con los demás.

Para saber más sobre la atención del duelo en menores, podéis acudir a nuestro servicio gratuito de Psicoterapia de duelo infantil, solicitar que impartamos una charla gratuita para padres y profesores  en vuestro centro educativo (a través de este proyecto)  o descargar gratis  nuestro manual práctico “Hablemos de Duelo”, que ofrece pautas para ayudar a los adultos a hablar de la muerte con los niños y da claves sobre cómo viven el duelo los menores según su edad.

También incluye un apartado sobre cómo atender el duelo en el colegio y cómo ayudar a afrontar el duelo a las personas con discapacidad intelectual. La guía está disponible gratuitamente para su descarga en nuestra página web:

www.fundacionmlc.org

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