Los derechos del niño en duelo (I)

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

MalagónCuando tiene lugar una muerte en la familia, es importante que consideremos algunos derechos que tienen los niños en duelo. De este modo, no invadiremos su espacio personal, ni les atosigaremos o trataremos de guiarles por un camino más rápidamente de lo que ellos necesitan.

Estos derechos también pueden sernos de utilidad para no enfocar el proceso de duelo infantil de la misma manera que el de un adulto, ni basarlo en nuestras necesidades o en lo que imaginamos que los niños necesitan.

1. Tengo derecho a tener mis propias emociones y sentimientos sobre la muerte

Tras sufrir una pérdida puedo sentirme de muchas maneras, no hay una única forma de reaccionar: puede que tú esperes que llore y a mí, en cambio, esas lágrimas no me salgan; puede que me enfade o me sienta aliviado; habrá otras veces que me quedaré inmóvil, sin saber cómo reaccionar; o que espere a ver tus reacciones para saber lo que se espera de mí, pero todas son válidas.

Recuerda que nadie puede saber exactamente cómo me siento, porque mis emociones y sentimientos son míos y, por lo tanto, únicos. Así que, aunque creas saber lo que me pasa, trata de no adivinarlo, no lo compares con cómo te sientes tú o con cómo crees que me estoy sintiendo, porque eso me va a cohibir y hará que piense que existen formas mejores que otras de sentir o de emocionarse.

Si quieres, puedes acercarte y preguntarme cómo me siento. Puedes poner ejemplos usando palabras como: “Crees que lo que sientes se parece a…”, pero evita decirme cosas como “A mí me pasa lo mismo que a ti” o “Sé perfectamente cómo te sientes”, porque esas frases me hacen daño y me orientan hacia sentimientos que a lo mejor no tengo.

2. Tengo derecho a hablar de mi duelo cuando quiera y con quien quiera

Aunque puedes preguntarme, es bueno que me dejes cierto espacio, no me fuerces a hablar si no quiero, ya buscaré el momento o con quién hablar. A menudo sólo necesitaré a alguien que me escuche un rato.

Si ves que no quiero hablar, trata de respetarlo. Igual que tú a veces, yo también necesito espacio para que mis cosas estén bien

3. Tengo derecho a mostrar a mi manera mis sentimientos tras el duelo

Aunque te parezca raro, puede que me apetezca ponerme a jugar con mis juguetes o con mis amigos. Tal vez me sienta triste, pero eso me haga sentir mejor. También es posible que me apetezca salir con mi grupo de amigos, eso no quiere decir que no me importe lo que ha pasado o que no me duela, me preocupa igual, pero tengo esa necesidad de despejarme, de sentir que mi vida continúa y que las cosas que me hacen sentir bien siguen ahí.

Es posible que me enfade y reaccione mal, o que tenga reacciones que no te gusten. Eso no quiere decir que yo sea malo, no lo soy, tampoco significa que me haya vuelto un rebelde o que no acepte la situación. Sencillamente puede significar que no sé cuál es el mejor modo de comportarme, o que tengo miedo y necesito tu ayuda o la ayuda de otros.

Si mis reacciones no te gustan o no las consideras adecuadas, acércate a mí y dime algo parecido a: “Me parece que lo que te pasa es que te sientes…, pero hacer este tipo de cosas no ayuda, si quieres podemos…”. Ten paciencia conmigo, estas conductas se me pasarán con algo de ayuda.

4. Tengo derecho a recibir ayuda de otros en mi duelo, especialmente de las personas que me cuidan

En estos momentos no me pierdas de vista, aunque parezca que me siento bien o que no me pasa nada, estoy en un momento más vulnerable y necesito que me atiendas de manera especial. Es importante lo que digo, cómo lo digo, mis emociones y que atiendas a mis comportamientos. Es importante que me hagas sentir que las cosas van a ir bien y que vamos a salir adelante. Si tú no puedes transmitirme esto, busca a alguien que pueda darme esa estabilidad y seguridad que necesito en estos momentos, eso hará que no me asuste tanto ante todos los cambios y novedades que se avecinan.

Seguiremos abordando más derechos de los menores en duelo en próximos artículos. Para saber más sobre la atención del duelo en menores, podéis acudir a nuestro servicio gratuito de Psicoterapia de duelo infantil, solicitar que impartamos una charla gratuita para padres y profesores  en vuestro centro educativo (a través de este proyecto) o descargar gratis nuestro manual práctico “Hablemos de Duelo”, que ofrece pautas para ayudar a los adultos a hablar de la muerte con los niños y da claves sobre cómo viven el duelo los menores según su edad.

También incluye un apartado sobre cómo atender el duelo en el colegio y cómo ayudar a afrontar el duelo a las personas con discapacidad intelectual. La guía está disponible gratuitamente para su descarga en nuestra página web:

www.fundacionmlc.org.

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