Los límites de la terapia de duelo

Sara Losantos, psicóloga de FMLC

 

FMLCEl ser humano está biológicamente preparado para superar el duelo, aunque existen casos que son más difíciles que otros debido a que se suman muchos factores en contra, hasta el punto de que el dolor resulte infranqueable si la persona que lo atraviesa así lo decide. Por el contrario, cuando sólo existe duelo, éste es fácil de tratar y el resultado esperable es que el dolor disminuya mucho e incluso llegue a desaparecer por temporadas. Esto es así, al menos desde el punto de vista teórico.

Sin embargo, cuando al duelo le añadimos otros factores -ya sean situaciones económicas difíciles, problemas de trabajo o elementos traumáticos-, entonces se vuelve más complejo. El psicólogo austriaco Sigmund Freud definía el duelo como un trabajo “que requiere emplear mucho tiempo y mucho esfuerzo para poder resolverlo adecuadamente”.

Cómo evoluciona la resolución del duelo

A menudo explicamos a nuestros pacientes que, cuando las personas están en duelo, es como si en primer plano estuvieran viendo una película con el volumen muy alto y no pudiesen prestar atención a ninguna otra cosa.

El nivel adecuado en el que se considerará resuelto el duelo será el que cada persona elija, habrá quienes encuentren aceptable un nivel de dolor bajo y con eso consideren que pueden finalizar la terapia, mientras que otros pacientes necesitarán drenar más su dolor.

Lo que está claro es que la acción es fundamental para que el duelo evolucione: hay que actuar, ya que resulta tremendamente ingenuo por parte del doliente esperar una mejora en su estado sin hacer ningún cambio en su vida, por muy legítima que sea esta actitud.

Salir del duelo es posible, pero no fácil

A veces, cuando hablamos del duelo desde una perspectiva teórica, olvidamos las circunstancias de cada uno y somos muy estrictos a la hora de definir y conceptualizar este proceso. Esto tal vez puede provocar que algunos de los dolientes que acuden a nuestro blog para resolver sus dudas no se reconozcan o incluso se sientan culpables por no estar mejor.

Es posible que el mensaje que ofrecemos desde nuestros artículos pueda malinterpretarse como: “Es fácil superar el duelo. Si quieres, puedes”. Esta lectura errónea implicaría que todo aquel que no ha conseguido salir del duelo es incapaz, o no quiere superarlo.

Con esto no queremos decir que no se pueda salir del duelo o que éste dure para siempre: a lo largo de nuestra experiencia profesional, hemos sido testigos de numerosos casos de superación, pero igualmente hay personas a las que resulta complicado superar su duelo. Los límites que se le imponen a la terapia son estructurales, el tipo de apoyo, las condiciones de vida, situaciones difíciles, etc.

Evitar juicios que culpabilicen al paciente

Cuántas veces hemos pensado al tratar a un paciente: “Sería mucho más fácil para esta persona si tuviera apoyo social, o si cambiara ésta o aquella circunstancia”. Por eso, es importante dejar claro que, a veces, las cosas no son tan fáciles como las contamos y hay que evitar juicios que puedan generar culpabilidad en los pacientes.

En conclusión, resulta complicado juzgar a priori si un caso mejorará o no, pero lo que sí es imposible es que el cambio venga únicamente del exterior: la persona en duelo debe  hacer cosas a favor de sí misma para que su situación cambie.

Todas estas claves pretenden servir de orientación a las personas que han sufrido la pérdida de un ser querido o intentan ayudar a una persona doliente de su entorno. Para saber más o para solicitar ayuda gratuita, no dude en consultar nuestra página web:

www. fundacionmlc.org

 

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