El duelo en el entorno (III): Ideas erróneas sobre el duelo

Sara Losantos, psicóloga de FMLC

 

© MalagónEn artículos anteriores hablábamos del apoyo que puede o no dar el entorno del doliente a éste tras una pérdida, y sobre la importancia de dejar un espacio a la escucha frente a lo que podamos decir.

En este artículo nos centraremos en los peligros que entraña dar mensajes inadecuados sobre el duelo, es decir, hablaremos de las ideas irracionales acerca de este proceso.

El ser humano es un ser racional, pero no siempre se comporta de manera racional. A veces, comete errores cognitivos y tiene ideas distorsionadas sobre la realidad.

Ideas preconcebidas sobre el duelo

En general, el ser humano tiene ideas preconcebidas o simplificadas sobre la realidad que le ayudan a manejarse en el mundo y en la vida con el menor número de datos posible. Esto le permite sobrevivir y adaptarse a su medio, así como tomar decisiones más rápido.

Esto viene a colación porque todos tenemos una idea preconcebida acerca de cómo debe resolverse el duelo o cómo es este proceso. A veces estas ideas se basan en la experiencia (que no es universal) y otras, ni siquiera eso, pero este mecanismo nos permite acercarnos al duelo de una manera menos amenazadora.

Las falsas creencias más comunes sobre el duelo

“El tiempo lo cura todo”: Esa es la esperanza de todos los dolientes, el bastón al que se agarran y una de las frases más escuchadas en tanatorios, cementerios y funerales. Detrás de esta frase está la promesa de que el dolor desaparecerá. Y eso es verdad: el dolor puede desaparecer, o al menos disminuir mucho, pero eso nunca se produce mágicamente. El tiempo por sí solo no cura nada, ya que el duelo no es una enfermedad. Lo que hace el tiempo es poner distancia con la muerte de nuestro ser querido y eso, de alguna manera, matiza el dolor.

Sin embargo, lo que verdaderamente repara el dolor del duelo es lo que uno haga con su tiempo. Es decir: que si una persona dedica su tiempo a cuidarse, si asiste a una terapia, si habla abiertamente de su dolor, si pone la experiencia en palabras, entonces sí, su dolor remitirá. Pero si se encierra en casa, decide fingir que la muerte no ha sucedido y no pone palabras a su dolor, entonces podrá vivir más de cien años, pero no superará la muerte de su ser querido.

“Si no lo superas, no le dejas descansar”: Esta frase invita a creer que la persona que ha fallecido está viva de alguna manera, o conserva alguno de los atributos de los vivos. Pero no: los muertos no sienten, no piensan y, por lo tanto, tampoco descansan. De hecho, ni descansan, ni se cansan, ni nada. El único que no descansa, o que se enfada, o que se desespera, es el doliente. Sin embargo, esta creencia añade un sentimiento de culpa a su dolor, porque además de estar atravesando un duelo, parece que lo está haciendo de manera incorrecta.

La relación del doliente con su entorno

A veces no resulta fácil establecer una comunicación con el entorno. El miedo a hacer daño, el miedo a no saber qué decir a veces lleva a los familiares más cercanos a retirarse. A veces los dolientes expresan quejas en este sentido: “No me llaman”, “No se preocupan por mí”, etcétera. La queja coloca al doliente en una posición pasiva desde la cual sólo queda esperar a que las cosas mejoren por sí solas.

La muerte es una realidad inevitable y universal, ante la que nos sentimos impotentes y desprotegidos. Sin embargo durante el proceso de duelo sí podemos hacer cosas y lo mejor es poder desempeñar un papel activo. Ser dueños de nuestras decisiones nos empodera y nos hace sentir que, de alguna manera, recuperamos algo del control que la muerte nos ha arrebatado.

Una de las cosas que podéis hacer -y que resulta tremendamente sanadora- es transformar la queja en petición: hacer peticiones concretas a los familiares, a los amigos. No existe un duelo igual a otro, por lo que muchas veces nuestro entorno se siente perdido y no sabe cómo actuar, así que es mejor para el doliente pedir, preguntar, explicar cómo se siente, en lugar de esperar a que lo adivinen.

Los grupos de terapia de duelo

Cuando el entorno enmudece, la familia y los amigos no saben cómo reaccionar y les supera la situación de duelo, surge la necesidad de reproducir un entorno que cumpla esa función de apoyo tan importante ante el dolor, porque el apoyo social es un bálsamo frente al sufrimiento.

Ese “entorno artificial”, que a veces el único espacio que existe para drenar el dolor, para compartirlo, es el grupo de duelo. Los grupos de duelo funcionan como un organismo autónomo, con sus propias reglas internas, y favorecen la aparición de lazos invisibles de comprensión, de respeto, de apoyo entre sus participantes. Por eso nos unimos: para buscar lo que necesitamos sin esperar a que nos lo den.

Todas estas claves pretenden servir de orientación a las personas que han sufrido la pérdida de un ser querido o intentan ayudar a una persona doliente de su entorno. Para saber más o para solicitar ayuda psicológica gratuita, no dude en consultar nuestra página web:

   www. fundacionmlc.org

9 comentarios para “El duelo en el entorno (III): Ideas erróneas sobre el duelo”

  1. cecy

    muchas gracias, mucho de lo que publicaron, es muy cierto!. yo perdi a mi novio hace 7 meses, y mis amistades me dicen que con el tiempo lograre superarlo, incluso se han atrevido a sugerirme, que la vida sigue, y que le de vuelta a la pagina, que salga a conocer mas gente, sin embargo no saben el gran daño que me hacen diciendome esas palabras, y es por ello que me he alejado de todo y de todos… ya no tengo contacto con mis amistades, incluso ya no hablo con nadie de mi gran dolor para que no se vean en la necesidad de sugerirme comentarios innecesarios……..

    • FMLC

      Querida Cecy:
      El proceso de duelo tiene una parte de elaboración a cargo de cada persona, a nivel individual. Eso consiste en darse cuenta de lo que cada uno siente y en expresar o canalizar la emoción y el dolor de una manera que a cada uno le ayude. Por otro lado, también es importante compartirlo. Es verdad que el entorno a veces no esta tan sensible a nuestro dolor como quisiéramos, pero seguramente hay personas próximas a ti con las que puedes hablar y compartir lo que estás viviendo. Aislarnos en el dolor, si lo prolongamos mucho en el tiempo, fomenta que nos anclemos en él. Estate atenta y consciente a cómo lo estás viviendo y que repercusión está teniendo en ti ese aislamiento.
      Un abrazo,

      Pilar Pastor
      Psicóloga FMLC

  2. Blanca Rangel

    Hola mi nombre es Blanca y el 27 de octubre de 2013 perdí a mi hijo Erick el tenía apenas 21 años , lo q más me duele es como se fue ,lo asesino una persona sin escrúpulos ese días niño salió con sus primos a divertirse desde el día q se fue Yo también me fui con El porq desde ese día ya no sonrió y no he vuelto a ser feliz de echo todo lo escrito en este artículo me ha pasado me desespero porq se q no va a regresar era un buen niño eso es lo que hacer dolor insoportable el preguntarme porq a El ? Este dolor de pecho ya es insoportable y lo más fuerte es que estoy enojada conmigo , con Dios con la vida misma , espero y me puedan comprender gracias

    • FMLC

      Querida Blanca:
      Hay mucho dolor, mucho enfado y tristeza en tus palabras. Cuando fallece un hijo de esta manera, el proceso de elaboración del duelo es muy costoso, por lo que es importante que tengas mucha paciencia con lo que estás sintiendo, porque es normal que sea así. Mira a ver qué necesitas, qué te puede ayudar en este momento. Puede que hablar y apoyarte en las personas que quieres te ayuden permita que ese dolor en el pecho se vaya apaciguando.
      Un abrazo,

      Pilar Pastor
      Psicóloga FMLC

  3. Maria Eugenia Preciado Garcia

    Hace 5 años perdi a mi unica hija la cual tenia 13 años de edad a consecuencia del cancer, pase 3 largos años sufriendo una agonia espantosa x su muerte, no la aceptaba y mi vida se derrumbaba ante ello, con la ayuda de mi familia padres y hermanas logre recuperarme un poco y volver a hacer mi vida normal, entre a la escuela a estudiar, tome una rutina de ejercicio y volvi a trabajar todo eso me ayudo bastante, hoy en dia puedo hablar de la.muerte de mi hija sin llorar y no es porque ya no la ame sino porque de alguna manera acepte su ausencia fisica, pero ella seguira viva en mi corazon.

    • FMLC

      Querida Mª Eugenia:
      Muchas gracias por dar testimonio de tu proceso de duelo, pues puede ser muy valioso para otros padres que, como tú, hayan perdido a un hijo. Tal y como cuentas, de una forma casi espontánea, el dolor que al principio parece imposible de afrontar y de manejar acaba transformándose en un dolor más llevadero. El recuerdo de nuestros seres queridos fallecidos nos acompaña siempre. En realidad, el duelo es un proceso que va de fuera a dentro, por lo que ahora, una vez que el dolor ha disminuido en intensidad, puedes recuperar un recuerdo sereno de tu querida hija. Ahora la imagen es algo que te acompaña, que llevas en tu corazón, su imagen, su recuerdo y el amor que sientes hacia ella. Te agradecemos tu generosidad por compartir un testimonio tan valioso a la hora de afrontar el duelo.

      Un saludo,

      Sara Losantos
      Psicóloga FMLC

  4. Maria Carmen Balcells Martinez

    Quisiera saber como se encuentra un grupo de duelo o alguna terapia que me pueda ayudar.Soy de Barcelona y acabo de perder a mi marido y necesito ayuda.No se donde llevo llamar o buscar.Muchas gracias.

    • FMLC

      Estimada Maria Carmen:

      Nosotros solemos recomendar la página de la Sociedad Española de Tanatología a las personas que buscan recursos de ayuda en duelo fuera de la Comunidad de Madrid, que es nuestro ámbito de acción. En este enlace puedes encontrar qué recursos existen en tu comunidad para ayudar a las personas en duelo.

      Esperamos que te resulte de ayuda. Un afectuoso saludo y mucha suerte en tu camino,

      Equipo FMLC