El uso del eneagrama en el proceso de duelo (I)

Pilar Pastor, psicóloga de FMLC

 

eneagramaEn el artículo de hoy vamos a hablar de la utilidad del eneagrama durante el proceso de duelo. En general, se define el eneagrama como un sistema de clasificación de la personalidad, pero también es un mapa hacia el autoconocimiento y la propia trascendencia.

Nos invita a profundizar en el misterio de nuestra propia identidad, siendo su finalidad iniciar un proceso de exploración de nuestro mundo interior, que nos lleva a desvelar nuestra verdad más profunda.

Conocerse con el eneagrama

El eneagrama moderno de los tipos de personalidad es una síntesis de muchas tradiciones diferentes que han ido conformando un completo mapa de 9 eneatipos de la personalidad. El trabajo con el eneagrama comienza cuando uno identifica su tipo y empieza a comprender sus características dominantes. Al descubrir nuestro tipo de personalidad, lo reconocemos como un guante que encaja a la perfección. Vienen olas de alivio y vergüenza, de euforia y disgusto, se ven con claridad aspectos de uno que siempre se han sabido de forma inconsciente. Cuando superamos esta dificultad y aceptamos, es cuando comienza el verdadero viaje.

Si bien conocer nuestro tipo de personalidad nos da información importante, esa información es sólo el punto de partida para un viaje mucho más grande, es decir: conocer el eneatipo no es el objetivo. El objetivo de este trabajo interno es poner fin a las reacciones automáticas de la personalidad, llevándolas al terreno de lo consciente. Cuanto más percibamos las respuestas mecánicas de nuestra personalidad, menos nos identificaremos con ellas y más libertad tendremos. De eso trata el eneagrama.

Llevas nuestras reacciones al terreno consciente

La manera de acercarnos a nuestro eneatipo es a través de la autoconsciencia, de la autoobservación y de la conexión con el cuerpo, que nos conecta con el aquí y el ahora, y nos facilita el estar atentos a nosotros mismos: a nuestras sensaciones, reacciones, interpretaciones de lo que vemos, etc…

A medida que vamos entrenando esta autoconsciencia, esta observación sin juicio y curiosa de nosotros mismos, vamos permitiendo que esta mirada se haga más profunda, más amplia. Y con ella llega un conocimiento más íntegro y auténtico de nosotros mismos, que es la base de todo camino y toda transformación.

Los tipos de personalidad del eneagrama

Los nueve tipos del eneagrama no son categorías aisladas, sino que están relacionadas de formas extraordinariamente ricas y profundas, cuyo sentido trasciende los tipos psicológicos individuales.

La primera agrupación de tipos se fundamenta en los tres componentes básicos de la psique humana: instinto, sentimiento y pensamiento. Como referencia a los nueve eneatipos y para todo aquel que quiera profundizar en el Eneagrama, dejo como referencia este libro, que es un manual indispensable: “La Sabiduría del Eneagrama”, de Don Richard Riso y Russ Hudson (Ed. Urano).

¿Qué puede aportar el eneagrama en el proceso de duelo?

Cada eneatipo conecta con un miedo esencial, con una carencia de la personalidad y también con una cualidad esencial de nosotros. A menudo en el blog hablamos del proceso de duelo como proceso de conexión con la parte más íntima de cada uno. El dolor es la puerta de entrada a toda esa zona sensible de vulnerabilidad, de miedos profundos y esenciales de los que no somos del todo conscientes, pero que marcan los automatismos de nuestro sentir. Están bajo las capas que hemos ido poniendo de protección y, por supuesto, debajo del dolor.

Cada proceso de duelo es distinto, influyen factores determinantes como las circunstancias en que se ha producido la muerte, la personalidad del doliente y el vínculo que mantenía con el fallecido. Es en esta parte intrapersonal, que pone el foco en el doliente como persona única e integrante de una relación también única con el fallecido, es donde el eneagrama nos puede ayudar.

Cuando sufrimos una pérdida y emprendemos el camino del duelo, este camino no se atraviesa dejando que pase el tiempo o evadiéndose del dolor, al contrario, este camino se recorre con mucho trabajo interno. De igual manera, el eneagrama saca a la luz los automatismos y tendencias de cada uno de los eneatipos, por lo que puede ayudar de forma muy clarificadora a identificar cómo está relacionándose cada uno con su dolor, qué maneras tiene de bloquearlo y que hay detrás de esa emoción. Una vez que nos hayamos ubicado en uno de los eneatipos, comienza el viaje introspectivo y de descubrimiento que será guía en el proceso de duelo.

Estas claves pretenden servir de orientación a las personas que han sufrido la pérdida de un ser querido o intentan ayudar a una persona doliente de su entorno. Para saber más o para solicitar ayuda psicológica gratuita, no dudes en consultar nuestra página web:

   www. fundacionmlc.org

Los comentarios están bloqueados.