El duelo tras una catástrofe natural

Pilar Pastor, psicóloga de FMLC

 

FMLCCada cierto tiempo tienen lugar en nuestro planeta catástrofes naturales como terremotos, tifones o huracanes que arrasan países dejando miles de víctimas a su paso. Sin duda son noticias que nos impactan a todos e, inevitablemente, nos hacen reflexionar sobre las secuelas psicológicas que tiene una tragedia como ésta en la población. En este artículo analizaremos cuáles son las características generales del duelo tras una catástrofe natural de tal magnitud, a qué van a enfrentarse los supervivientes y qué factores complican o facilitan el desarrollo del proceso de duelo.

Las víctimas de una catástrofe natural deben hacer frente a numerosas pérdidas en un corto periodo de tiempo: pérdidas personales, pérdidas materiales, de su entorno, etc. Esto les obliga a emprender un éxodo lleno de incertidumbre. Al dolor de la pérdida (de los seres queridos que han muerto, de su hogar, etc.) se suman intensas vivencias de miedo, conmoción, peligro o desorientación.

Cómo reaccionan las víctimas de una catástrofe

Expertos como la psicóloga Roxane Cohen Silver, que ha estudiado durante décadas las reacciones personales y colectivas ante catástrofes naturales, aseguran que debemos ser sensibles a la variabilidad de respuesta individual que se produce ante un acontecimiento de estas características. También alerta sobre la existencia de muchos mitos en torno a cómo responde una persona a un evento de esta magnitud.

Lo que Cohen Silver ha demostrado en sus investigaciones, entre otras conclusiones, es que el duelo no sigue unas pautas ordenadas en fases, que la respuesta de una persona frente a la tragedia no es predecible, y que no es necesaria la angustia para poder afrontarlo. Sus estudios concluyen de manera firme que no existe ninguna manera concreta de afrontar una tragedia provocada por un terremoto, un tsunami o un huracán.

El duelo tras una catástrofe natural

Ante una catástrofe natural, el proceso de duelo se desarrolla a dos niveles:

  • ●  El nivel comunitario, es decir, el de toda la sociedad que ha resultado afectada.
  • ●  El nivel particular o individual, que corresponde a cada una de las personas que enfrenta esta horrible situación.

La manera en que la comunidad gestione este proceso va a incidir directamente en el duelo individual de cada afectado.

Factores que ayudan a superar el duelo

Existen una serie de factores que, si se dan en una sociedad afectada por una catástrofe, van a promover la resiliencia (es decir, la capacidad de reponerse de las adversidades) del individuo afectado. Estos factores son:

  • ●  La confianza en las autoridades: Es decir, la confianza que tiene la población en la capacidad de las autoridades para gestionar adecuadamente la tragedia.
  • ● El apoyo comunitario preexistente: Se refiere a antes de la catástrofe existían lazos o redes de apoyo y unión en la comunidad, como por ejemplo, asociaciones vecinales.
  • ● La solidaridad en la comunidad: Tiene que ver con la forma en que los miembros de la comunidad se prestan ayuda unos a otros, si se trata de comunidades más colectivistas que individualistas, etc.

La empatía, que es la capacidad de ponernos en la piel del otro, nos permite acercarnos a lo que un superviviente de un acontecimiento así puede estar viviendo. Esta capacidad del ser humano es la que nos despierta nuestra solidaridad, la que nos lleva a apoyar a quien sufre o se encuentra indefenso, y la que ahora nos invita a conmovernos, a aportar nuestro granito de arena o a sentirnos emocionalmente cerca de los miles de personas que están sufriendo a tantos kilómetros de distancia.

2 comentarios para “El duelo tras una catástrofe natural”

  1. Paulo Daniel Acero Rodríguez

    Interesante Articulo. Abrazo desde Colombia